Nunca llueve eternamente

domingo, noviembre 01, 2015





No hay más que una bestia

que domar
o una montaña
que mover, o..

Un Olimpo que
convertir en
tu casa de genialidades
frente al mundo.
De tu superyo

Siempre es la mísma
palabra.
Y eres tú.
Lo citaba
Pahlaniuk
(…)*

Diría que me duelen
mis genes y su
pobre capacidad
de aglutinación

Diría que se sienten
redundantemente
redundantes

autosuficientes

Y me alegro por
aquellos, oh, genios de
la machina que
advierten los fallos
de la palabra y no
la cadencia de
las letras
y no el ritmo
del reloj
que
pone todo en
su lugar.

¡Oh!, mi ge
noma
quedó colgando
cual salivajo verde
en el quicicio de
mis puertas.

No soy eso y
lo soy.


FIN




*Cuando comprendas-dice Brandy-que lo que estás contando no es más que una historia. Que ya no está pasando. Cuando comprendas que la historia que estás contando no son más que un puñado de palabras, cuando puedas arrugarla y tirar tu pasado a la papelera, entonces decidiremos quién vas a ser a partir de ahora.



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